LA GENÉTICA Y LA EMPATÍA…

 

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¿Te preocupas por ayudar a los menos afortunados y sueles llorar durante las escenas tristes de las películas? Si es así, es posible que te encuentres dentro del 20% de la población genéticamente predispuesta a la empatía, de acuerdo con los psicólogos Arthur y Elaine Aron, de la Universidad de Stony Brook en Nueva York.

Junto con colegas de las universidades de California, Monmouth y el Colegio de Medicina Albert Einstein, la pareja de doctores encontró evidencia de que los cerebros “altamente sensibles” responden de manera poderosa a imágenes emocionales.

Investigaciones previas sugieren que la sensibilidad de procesamiento sensorial (SPS) es una característica inata asociada con una mayor capacidad de respuesta a los estímulos ambientales y sociales. De acuerdo con los investigadores, cerca del 20% de la población mundial está comprendida por personas altamente sensibles, es decir, aquellas que muestran una mayor conciencia hacia los estímulos sutiles, procesan la información más a fondo y reaccionan intensamente tanto a los estímulos positivos como negativos.

Mediante tomografías, los científicos compararon los cerebros de personas altamente sensibles con el de personas normales. Observaron los cerebros de 18 individuos casados conforme miraban fotografías de rostros, ya sea felices o tristes. Algunos retratos eran de extraños y otros de sus cónyuges. Encontraron que en las personas altamente sensibles, las áreas cerebrales involucradas en la conciencia y emoción presentaban un flujo de sangre sustancialmente mayor al resto de los participantes.

La actividad cerebral era aún mayor cuando miraban imágenes de sus cónyuges, alcanzando su punto máximo cuando las fotografías los mostraban felices. Los resultados presentan evidencia física de que el cerebro de las personas altamente sensibles responde con especial fuerza ante situaciones sociales que desencadenan emociones, demostrando su sintonía con su entorno.

El estudio ha sido publicado en la revista científica Brain and Behavior.

 

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