El ADN de los atletas: ¿cuáles son los genes de un campeón?

Un especialista explicó a Infobae los últimos avances en genética deportiva
La ciencia permite cada vez más conocer qué diferencia a un deportista de élite de uno vocacional
La ciencia permite cada vez más conocer qué diferencia a un deportista de élite de uno vocacionalCrédito: Shutterstock
¿Se puede entrenar según lo que dicen los genes? ¿Se puede nacer siendo genéticamente un campeón? ¿O es el ambiente lo que diferencia a un deportista exitoso de uno amateur?
En los últimos años la ciencia brindó grandes avances sobre la estructura genética de los personas. A pesar de que aún quedan muchos interrogantes, los profesionales relacionados con las ciencias de la salud y el deporte ya son capaces de recomendar planes de entrenamiento acordes a la genética de cada paciente.
Cuando en 2003 se terminó de descifrar el genoma humano, los científicos tuvieron la posibilidad de conocer la “clave de seguridad” de la “caja fuerte” que codifica la expresión de cada uno de los genes. Entre ellos, muchos de los que se relacionan con la predisposición y la respuesta de las distintas capacidades físicas al entrenamiento.
“Al analizar el entrenamiento de atletas profesionales y amateurs, como así también de aquellas personas que realizan actividad física para cuidar su salud y sentirse bien, podemos observar que existen altos y bajos respondedores a la prescripción de un mismo estímulo de entrenamiento”, explicó a Infobae el doctor Pablo Corinaldesi (M.N.98027), especialista en medicina del deporte.
A partir del ADN puede determinarse el “fuerte” de un deportista
Con el advenimiento del genoma humano, se identificó que todo aquello que no esté relacionado con la influencia genética como base puede atribuirse en segundo plano a otros factores. Así, el descanso, el estrés psicológico, el timming y la composición de la dieta, el nivel de aptitud física, la recuperación y la frecuencia de entrenamiento, pueden determinar la respuesta al ejercicio.
“Ahondando en el aspecto científico, la protagonista es la mitocondria, que tiene asignada la posibilidad de optimizar la prescripción de entrenamiento para maximizar las mejoras en su contenido y su actividad”, agregó Corinaldesi.
“De la mitocondria dependen la intensidad y la resistencia del entrenamiento físico, que son de altísima importancia para el rendimiento atlético y la salud. Pero lo más importante es que el contenido genético influencia una amplia variabilidad interindividual para los cambios inducidos por el ejercicio en la biogénesis mitocondrial”.

Campeones de laboratorio

 
Los genes de la fuerza explosiva, la potencia aeróbica, la resistencia aeróbica, entre otros, ya tienen nombre propio y existen distintos polimorfismos para un mismo alelo genético. La ciencia no sólo ya es capaz de categorizarlos, sino que además puede saber su capacidad de respuesta y de beneficios. Esto significa que a partir del análisis e interpretación de los resultados en forma, se puede prescribir entrenamiento a partir de lo que dicen nuestros genes.
“Ya son varios los centros de entrenamiento que aplican tecnología genética, como Estados Unidos, México, España y Australia”, dijo Corinaldesi.
El entrenamiento es considerado la manera de potenciar material genético
Sin embargo, Corinaldesi sostuvo que existen estudios que indicaron que la “contribución de los genes todavía es relativa a la hora de formar un campeón” y que “cuando hablamos de entrenamiento, ya no se piensa en mejorar aptitudes, sino en el proceso por el cual el potencial genético es desarrollado”, dijo el especialista, que fue orador en Innovar: Salud y Deporte, organizado por el Centro de Diagnóstico Dr. Enrique Rossi, el Racket Club y Gatorade Sports Science Institute.

¿Cuáles son los genes de un atleta?

GEN MCT1 polimorfismo A1470T: Las investigaciones destacaron que está asociado con el estado de atletas de endurance (resistencia) y los niveles de ácido láctico en sangre luego de un ejercicio intensivo.
CTN3: Es crucial para el éxito en performance de explosión y fuerza, y sin la base genética, un individuo reduce sus chances de llegar a ser un atleta excepcional.
Alelo ACTN3 R: Está asociado con altos niveles de testosterona en atletas y explica, en parte, la asociación entre el genotipo ACTN3, hipertrofia muscular y estado atlético de potencia.
La ciencia ya reconoció varios de los genes que hacen que un deportista pueda formar parte de la élite y los centros de alta formación se han caracterizado, históricamente, por utilizar las tecnologías en beneficio de la búsqueda de medallas olímpicas y torneos mundiales. ¿Cuánto tiempo faltará para ver en un podio al primer atleta de laboratorio?

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s